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23/11/2025 Elmundo.es (España) - Nota
Un día de trabajo del peón Antonio a cambio de 1'8 millones para el clan de los Cerdán. "Vino una vez y no volvió" Mientras, se va conociendo el nivel de vida del que fuera mano derecha de Sánchez. Más de 7.000 euros en un restaurante, 2.400 euros de alquiler, universidad privada para la hija... "En la planta de Bonduelle sigue teniendo su puesto. Está en excedencia", recordó su hermana desde Milagro En el puente del Centenario de Sevilla, todavía imponente a pesar de sus achaques, no paran ni el trasiego ni los comentarios. Los obreros de esta estructura pensada para aliviar el tráfico de la ciudad hispalense cuando se acercaban los fastos de la Expo del 92, maniobran una grúa gigante intentando transportar un retrete portátil de un lado al otro del pilote principal a una altura de 120 metros, pero su cabeza bien podría estar en las noticias de las últimas horas que arrojan sospechas de corrupción sobre la mega reforma que llevan ya años realizando. En esa obra no llama la atención exactamente la licitación "de emergencia" a Acciona por casi 85 millones de euros por parte del ministerio de Transportes, según el informe de la UCO en el que se detallan las andanzas del que fuera número 3 del PSOE, Santos Cerdán, sino el dineral cobrado gracias a uno de los trabajadores de la obra y el muy poco tiempo que tardó en conseguirlo. "Si te paras a pensarlo, el chaval aquel se llevó 1.801.914,38 millones de euros por un día de trabajo. Vino una vez y no volvió, no te creas", dice uno de ellos con retranca. El retrete caerá y acabará hecho trizas ese jueves sobre el asfalto de la frecuentada carretera, sustanciando la metáfora fácil y también el milagro de no matar a nadie, pero, tras el susto, los comentarios siguen siendo sobre aquel afortunado paleta al que le tocó, es un modo de hablar, esa millonaria lotería. Es Antonio Muñoz, el hermano de Paqui, la esposa de Santos Cerdán, famosa ya a estas alturas por una vida a todo trapo en Madrid que mereció las críticas por indiscreta de los miembros de la trama. Hace un par de años, Crónica visitó en Milagro a Belén Cerdán, la hermana de Santi, como llaman sus amigos al que fuera hombre de máxima confianza del presidente del Gobierno. De hecho, Sánchez había estado en su casa, "muy callado pero muy cariñoso conmigo y con mis padres". Belén Cerdán se deshizo en elogios hacia su hermano. "Muy bueno, muy trabajador. Me fío absolutamente de él" , dijo. Su domicilio no era lujoso, pero sí destacaba por confortable y nuevo en una localidad pequeña, donde todo es llamativamente antiestético. Nada que hiciera sospechar. Ahora, a la luz de los acontecimientos, cada una de sus frases adquiere un nuevo significado. El carácter protector de Cerdán atribuido por su hermana, se ve plenamente justificado porque entre las nóminas de la empresa desde la que hacía de "nexo" entre el Gobierno y los contratos millonarios, tenía a Belén, a su mujer y a su cuñado. Y su recorrido político, a la desesperada por conseguir y mantener el poder del PSOE, fuera colocando a Bildu en Pamplona o aprobando la amnistía de Puigdemont, escondía, en realidad, presuntamente, el propósito de aumentar sus beneficios en una actividad que había iniciado en 2015. "Hay un punto de inflexión en la vida de Santi y es cuando se fue a vivir a Madrid hace 10 años" , confesó Belén entonces. Antonio Muñoz llama la atención en el relato de la Guardia Civil por su presencia solitaria y, por tanto, llamativa, en esta historia. De hecho, es el único empleado aportado por Servinabar, la empresa de Santos Cerdán asociada en UTE con Acciona, para construir el puente del Centenario. Su domicilio familiar está ubicado en una pequeña localidad distante una hora y 26 minutos de la capital andaluza, en Los Corrales. La suya es una familia humilde, sin vínculos previos con el PSOE. Paleta sin más pretensiones ni mayores recorridos, consta en algunos programas de empleo de la Diputación, de los que suelen preparar para distintas habilidades laborales mientras se cobra un sueldo . Algún conocido suyo se muestra convencido de que, a su amigo, carente de picardía, le usaron para lo que fuera. Lo cierto es que hasta a Koldo le sorprendió la insistencia de Cerdán en que saliese a subasta ese contrato en el que Servinabar iba a aportar sus habilidades como "líder en el Campo de Prevención de Riesgos Laborales". Cerdán se wassapeó con Koldo para apremiarle el 15 de noviembre de 2018. Apenas llevaba unos meses en Madrid. E insistió varias veces hasta exigir el 2 de abril de 2019 que "se cerrase Sevilla". "Lo sé Jefe", le respondió Koldo. "Sevilla?", reiteraría dos días después, (sabedor de que en el negocio se iba a llevar el 2%, esos más de 1'8 millones del sueldito referido), hasta conseguirlo. En realidad, en la documentación incautada consta que Muñoz recibió, en concepto de peón especialista, 69 transferencias "por un valor conjunto de 53.130,30 euros" en 2019. La Guardia Civil no ha logrado saber qué es lo que hizo el cuñado de Cerdán en la obra, pero tampoco ha logrado saber qué hizo exactamente Servinabar, salvo facturar. "Todo es tan genérico que resulta imposible conocer qué trabajos concretos fueron encomendados" , escribe la UCO. Pero este extremo no es una novedad en el caso Cerdán porque hasta el socio del ex dirigente socialista, Antxón Alonso, cavilaba sobre la función de Paqui en la empresa. "¿Qué hacía? Trabajo?", se preguntaba en una nota manuscrita. De la misma casa que Antonio, en el número 17 de la calle Tebas (de cuya fachada cuelga un cartel exigiendo sanidad pública 100%), había salido su hermana de camino a Navarra. La suya era de las pocas familias que no tenía un terrenito a las afueras del pueblo. De origen humilde, Paqui, como muchos de los jóvenes del pueblo, viajó hasta la Comunidad Foral para emplearse en la cosecha del espárrago y allí conoció a Santos Cerdán, quien, después de pasar por el internado de los agustinos de Lodosa, renunció a estudiar en la universidad para trabajar como jefe de envasado de la empresa Gelagri, antes Bonduelle . En ese lugar coincidieron. La trayectoria y los malos humos de la Paqui, como la llaman sus allegados, fueron adquiriendo entidad propia hasta llamar la atención de los socios de su marido. Primero, cuando Pedro Sánchez ganó las primarias y elevó a Cerdán a las alturas del PSOE, vivió en un pisito de 40 metros, pero las cosas fueron mejorando (presuntamente tras las reuniones de su pareja con los empresarios que aspiraban a obtener licitaciones y a medida que los ingresos, presuntamente, entraban de un modo más desacomplejado), y se trasladó a un ático de 160 metros, tres habitaciones amplias y tres cuartos de baños, con terraza en la céntrica calle Hilarión Eslava. El alquiler de dicho ático está estos días en más de 3.000 euros al mes, entonces su valor estaba en 2.450 euros al mes, mientras el sueldo de Cerdán estaba en unos 71.000 euros. No es mal sueldo, pero aun así, resulta difícil cuadrar las cuentas. La casa, como la anterior, la buscó Koldo pero la pagó Servinabar, que abonó en 15 meses, 44.645,26 euros (en total junto a la vivienda anterior 62.840,26 euros) y puso como límite para los muebles 10.000 euros (de los que fueron gastados sólo 7.800). A esas alturas, la Paqui, que estaba empleada a pesar de estar cobrando una baja por incapacidad y que realizaba funciones tan difusas que ni el socio principal de la empresa sabía cuáles eran, no se privaba de militar abiertamente en el socialismo. Celebró los triunfos de Sánchez y de su marido en redes y criticó a la oposición. Significativo resulta un comentario difundido por X en el que exigía el cese de Begoña Villacis, entonces vicealcaldesa de Madrid, de Cs, sobre la que se había publicado que los papeles de renuncia a su participación en una empresa familiar habían sido falsificados. "Pues señora... Hay que dar ejemplo. Así que ya está tardando en dimitir", escribió con espontánea desfachatez. Ella acabaría cobrando, según la UCO, cinco transferencias de la Cooperativa Nolan, entre marzo y julio de 2018, por 9.500 euros. Combinaba esos comentarios con sus visitas a El Corte Inglés de Princesa para elegir los muebles y a restaurantes caros. Sólo en uno, el gasto ascendió a los 7.470 euros. "Lo mejorcito", se lamentaba la mujer de Antxón Alonso escandalizada por la falta de discreción que podía dejarlos a todos en evidencia. "En El Corte Inglés la conocen todos", respondió Alonso proponiéndose reconvenirla. Pero Paqui probablemente pensaba que se lo merecía porque no dudó en dejar a deber algún mueble indicando al empleado dónde podía cobrarlo y tampoco dudó a la hora de inscribir a su hija en una universidad privada, pese a defensa de lo público impresa en la fachada familiar. El pasado verano, Santos Cerdán comunicó al Supremo que su familia abandonaba el ático y que desplazaban su domicilio a Milagro, el pueblo donde continúa viviendo su hermana, procedentes todos de una familia con "pedigrí socialista", como ella misma la definía para Crónica, con un abuelo tornero y otro fontanero que acabó en la cárcel franquista. Belén Cerdán siempre vio su camino político allanado por el paso previo de su hermano. Él había sido concejal de urbanismo, aunque sus amigos recuerdan que la suya fue una vocación tardía y aluden, no sin criticarla, a una campaña en la que buzoneó información privada de su rival; y ella le siguió en el cargo de concejal. Él fue presidente de la Mancomunidad de Residuos, desde donde se ganó la confianza de la que después sería presidenta, María Chivite, y Belén dirigió la Mancomunidad de la Ribera Alta. Dos días después de la visita de Crónica tuvo que dejar el cargo también por motivos vicarios de origen familiar: UPN la desalojó de la presidencia con una moción de censura como la que los socialistas organizaron con la alcaldía de Pamplona, en manos de UPN, para dársela a Bildu. Belén Cerdán teletrabajaba en aquellos momentos de diciembre de 2023. No dijo de qué. Cerdán parecía muy ocupado en el pleno de la Ley de Amnistía, aunque ahora se ha sabido que tenía muchas más preocupaciones. Ya había estado en Marruecos, ya tenía en marcha el negocio del desdoblamiento navarro y Servinabar había contratado a su hermana Belén como administrativa. En 2020, siendo ella concejal, había cobrado de la empresa 22.200,84 euros. Tres años después, cuando rememoraba el cambio exponencial que había significado para su hermano el traslado a Madrid le preguntamos qué iba a pasar si todo fallaba. Belén Cerdán respondió: "Está en excedencia. Aquí sigue teniendo su puesto" . Pues, el que fuera la mano derecha de Sánchez, ya está de regreso. Aunque no parece que esta forma de volver fuera la planeada.
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